Música desconocida para viajes
(Ediciones Deldragón, 2002)

El catálogo muchas veces puede ser el más antiliterario de los recursos. Eso parece decir Cristian Aliga en Música desconocida para viajes, donde opta por el camino contrario al de la tradición de viajeros: capta los lugares apelando a la síntesis, focaliza el rasgo único que hablará por todo el resto, hace del lenguaje- no del río ni de las costumbres- la cuestión verdadera del viaje. Sus relatos, que caben en una página , demuestran todo lo que se puede decir sin apelar a la locuacidad.

“Los de este libro son cuadros de viaje (interiores y exteriores), viajes americanos con misteriosos instantes de vida-suerte-muerte. De pronto, de entre los fracasos, las arenas, el océano, se vislumbra un no-fracaso: la lejanía.”
Francisco Madariaga