Estancia la Adivinación
(Ediciones Último Reino, 1998)

Estancia La Adivinación admite que el hombre no quiera ver, admite que de tanto cantar tal vez nos convendría encontrar el canto del silencio ¿ para volver a empezar?. Finalmente eso es lo que dice Aliaga(...) Manifiesta de alguna manera: callemos, alcancemos el silencio, pero no por  el silencio, sino para tomar impulso ¿ hacia dónde? Quién sabe, al fin y al cabo, alcanzar el canto del silencio es, naturalmente, la finalidad última, el extremo, el límite de todo decir(...)
Se  trata de fijar una estética futura, un decir no consabido, no aceptado por el consenso, no condicionado por una manera de pensar y de vivir. Es una apertura hacia otra concepción del vivir, otra concepción fundamentalmente del imaginar. Creo que merecería un estudio aparte, tal vez a  posteriori del libro  que va a seguir a Estancia La Adivinación.
Irma Cuña